Roma Burgundy · Edición de 500 piezas numeradas
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JESUS YUSTE
Galgo atigrado con collar de cuero verde botella en una calle encalada de un pueblo blanco de la Sierra de Cádiz

Paseos · Guía de estilo · Galgos, lebreles y podencos

Collar para galgo: talla, ajuste para que no se escape y paseo

Un galgo español suele llevar la talla M, ajustada a un dedo y no a dos, y colocada a media altura del cuello, donde ya es más ancho que la cabeza. En casa y en paseos tranquilos basta un collar de hebilla bien puesto. Si es adoptado y se asusta, sal además con martingala o arnés antiescape.

Detalle de el collar verde botella en el cuello de un galgo español
Galgo español · El collar Roma en verde botella

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Collares para galgo español.

Talla habitual de collar: M. Elige color y talla y llévatelo desde aquí.

Collar Roma liso de cuero

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Collar Roma liso para su galgo español49 € · Verde botella

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Marcadas, las habituales en un galgo español adulto. Mide su cuello sin apretar: la holgura ya va incluida. Calcular su talla ›

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En un vistazo

Talla habitual de collarMM (S en galgas finas; L en machos grandes)Calcular la suya ›
Cuello34–44 cm
Peso adultoUnos 20–30 kg (el estándar no fija peso); 62–70 cm a la cruz los machos y 60–68 cm las hembras
PeloCorto y muy fino, o duro semilargo con barba; barcino, atigrado, negro, barquillo, tostado, canela, blanco, berrendo o pío
¿Collar o arnés?Collar a un dedo en casa y en paseos tranquilos; martingala o arnés antiescape mientras tenga miedo
Correa1,2 m (ciudad) o 1,8 m (campo)
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Qué talla de collar lleva un galgo y a qué altura del cuello va

El cuello del galgo español es largo, plano y de sección ovalada. El estándar lo describe estrecho junto a la cabeza y algo más ancho hacia el tronco. Por eso su collar no va pegado a las orejas ni caído sobre los hombros: va a media altura, donde el cuello ya supera en anchura al cráneo y el cuero no puede resbalar hacia delante.

Mide justo ahí, con la cinta apoyada en el pelo y sin apretar. Una galga fina suele dar 34–37 cm; un macho grande puede pasar de 42. Lleva esa cifra tal cual al medidor de tallas del collar y marca la casilla de lebrel: en lugar de la holgura normal, le deja un solo dedo. Con 38 cm de cuello sale la M, la talla de la mayoría. Las galgas más estrechas se quedan en la S, y los machos de cuello ancho, en la L.

Las guías de adopción proponen una prueba sencilla: al quitárselo, primero debe salir una oreja y después la otra. Si el collar pasa por las dos a la vez, está flojo. En los de pelo duro, aprieta la cinta lo justo para atravesar la barba.

Su talla

Un galgo español adulto suele llevar la M.

XXS20–24 cm
XS25–29 cm
S30–35 cm
M36–41 cm
L42–49 cm
XL50–58 cm

Cuello habitual: 34–44 cm. Mide el suyo con una cinta, sin apretar y sin sumar nada: la holgura ya va incluida. Calcular su talla ›

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El galgo adoptado y miedoso: las primeras semanas con collar

Muchos galgos llegan a casa desde una protectora, con dos o tres años y muy poca calle. Un portazo, una moto o un patinete pueden hacer que reculen de golpe, y un galgo que tira hacia atrás saca la cabeza de casi cualquier collar de hebilla, por bien medido que esté.

Por eso las protectoras piden lo mismo durante los primeros meses: doble sujeción. Una martingala, que se cierra un poco cuando él tira, o un arnés antiescape de tres cinchas, y una correa de dos mosquetones enganchada también al collar. Si en un susto falla una pieza, la otra le sigue sujetando.

El collar de hebilla tiene aquí su papel: colgar la chapa con tu número, estar puesto en casa y en el jardín, y servir de segunda sujeción en el paseo. Varias guías aconsejan que la chapa no cuelgue de la misma anilla donde engancha la correa, y con dos piezas eso se resuelve solo.

Cuando pasen las semanas y salga confiado, sin sobresaltos, el collar Roma en camel ajustado a un dedo puede bastar para los paseos tranquilos de barrio. Que lo decida su comportamiento, no el calendario.

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Collar o arnés para un galgo de piel fina

El galgo tiene muy poca grasa bajo la piel, y su pelo corto apenas la protege. Cualquier pieza que roce, sea collar o arnés, se nota antes en él que en un perro de capa gruesa. Lo importante es que no se mueva: un collar flojo que baila por el cuello irrita más que uno bien ajustado.

El arnés tiene sentido si tira mucho al ver otro perro o un gato, o si tu veterinario te ha pedido que no le cargues el cuello. El arnés de cuero Roma reparte el tirón en el pecho. En un galgo suele ser de talla L (pecho de 62–75 cm), y en machos de tórax muy hondo, XL. Su pecho es profundo y su cintura muy recogida: mide en lo más ancho de las costillas, justo detrás de las patas delanteras, no donde el cuerpo empieza a estrecharse.

Un aviso honesto: el arnés Roma no es un modelo antiescape. Si tu galgo todavía se asusta y recula, en esa fase usa uno de tres cinchas, con una tira detrás de las costillas. El Roma es para el galgo que ya pasea seguro.

Su color

Verde botella para su capa.

Es el tono que más contrasta con el pelo más habitual de la raza. Las cuatro pieles de la colección Roma, con el mismo pespunte crema y los herrajes dorados:

Collar Roma liso en cuero verde botella
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Pinchos o liso, y el cuero que mejor contrasta con cada capa de galgo

El estándar deja el color del galgo indeterminado y, por orden de preferencia, cita los barcinos y atigrados oscuros, los negros, barquillos, tostados, canelas, amarillos, rojos, blancos, berrendos y píos. Con esa variedad, el cuero se elige mirando al perro que tienes delante:

  • Barcino, atigrado o negro: camel, que se lee de lejos sobre el pelo oscuro.
  • Blanco, berrendo o pío: burdeos o negro, que dibujan una línea limpia sobre el cuello claro.
  • Canela, tostado, barquillo o rojo: verde botella, el contraste más vivo con los tonos tierra.

En el modelo con pinchos, cada cono dorado está en un costado o en la nuca; ninguno apunta al cuello ni se acerca a la hebilla. Es un adorno, y en un cuello largo y fino como este los pinchos se ven enteros. En un galgo de pelo duro la barba tapa parte del collar, y el liso queda más limpio.

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Correa y paseo con un galgo: manda la vista

El galgo caza con los ojos. Un conejo que cruza a lo lejos o un gato bajo un coche bastan para que arranque sin avisar, y lanzado no hay llamada que le haga volver. Las guías de adopción coinciden: suéltalo solo en recintos cerrados y con vallas altas. Igual que el podenco, un galgo motivado salta más de lo que parece.

En ciudad, la correa de cuero Roma de 1,2 m no le deja separarse de ti entre portales, terrazas y semáforos. En el campo o un parque grande, el largo de 1,8 m le deja trotar sin que vayas tirando. Evita las extensibles: si se te cae el mango, el ruido al arrastrarse detrás de él puede asustarle aún más. Una vuelta de correa en la muñeca, por si arranca, no sobra.

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Cuidar el cuero de un galgo que duerme en el sofá y sale en invierno

Un galgo pasa buena parte del día enroscado en su cama o en el sofá. El collar aguanta bien esa vida; lo que más lo estropea es el agua mal secada. Si vuelve del campo con el cuero mojado por la lluvia o el rocío, quítaselo y deja que se seque a la sombra, lejos del radiador.

En invierno muchos galgos salen con abrigo porque pasan frío. Si el abrigo tiene cuello alto, comprueba que el collar sigue a un dedo y no queda montado sobre la tela, porque así pierde el ajuste. Revisa también de vez en cuando la piel bajo el cuero, sobre todo las primeras semanas: en una piel tan fina, una rozadura se ve enseguida. Lo demás, desde la crema neutra hasta por qué no debe bañarse en el mar con él puesto, está en cómo cuidar el cuero.

Preguntas

Lo que más nos preguntan sobre el collar para galgo.

¿Se le puede salir el collar a un galgo?

Sí, si va flojo o si recula asustado. Ajustado a un dedo y a media altura del cuello es difícil que pase por la cabeza; con un galgo recién adoptado y miedoso, sal además con martingala o arnés antiescape.

¿Qué talla de collar usa una galga?

Las galgas suelen medir entre 34 y 39 cm de cuello, así que caen en la S o en la M. Mide la tuya a media altura y marca en el medidor que es lebrel.

¿Martingala o arnés antiescape para un galgo?

Los dos sirven en la fase de miedo. La martingala es más cómoda de poner a diario; el arnés de tres cinchas sujeta mejor a un galgo que entra en pánico. Muchas protectoras combinan uno de ellos con el collar y una correa de doble mosquetón.

¿Le sirve a un galgo el collar de un whippet?

Casi nunca: el whippet anda por la S y el galgo por la M. Si tienes los dos, mídelos por separado; en la guía del collar para whippet verás qué cambia en el lebrel pequeño.