Nuestra historia
El primer bocado
Cuatro generaciones de piel en Ubrique, dos perros que no se olvidan y una manzana que nunca fue suya. Así nació Jesus Yuste.
Ubrique · Sierra de Cádiz
IUna palabra grabada
En Ubrique, un pueblo blanco encajado entre las sierras de Cádiz, la piel no es una industria: es una lengua materna. Aquí se cortaron las correas de los ejércitos del siglo XVI y las petacas de tabaco que dieron a sus vecinos el apodo que todavía conservan: petaqueros. Durante generaciones, las piezas salían de los talleres con una sola palabra grabada en el cuero, a modo de firma: legítimo.
El bisabuelo de Jesús Yuste abrió en Ubrique una fábrica de artículos de piel. Desde entonces, en su familia el olor del cuero recién cortado es el olor de casa. Hoy los talleres del pueblo trabajan para las grandes casas del lujo, casi siempre en silencio. Jesús decidió que lo suyo llevaría su nombre.
IIEl diseñador que no quería otro bolso
Jesús se hizo diseñador entre patrones y cuchillas. Durante años firmó chaquetas y prendas de piel. Cuando llegó el momento de crear una casa propia, tenía claro lo que no iba a hacer: otra colección de bolsos. Quería unir lo que su familia lleva generaciones haciendo con algo que nadie se había tomado en serio: vestir a nuestros mejores amigos.
IIILeón
León vivió casi veinte años en casa. Fue uno de esos perros que no se recuerdan por lo que hacían, sino por cómo estaban: siempre ahí, a un paso. Un día, un coche se lo llevó delante de Jesús. Han pasado quince años y todavía se le recuerda.
IVGuti y la manzana
Después llegó Guti, un labrador que no habría aprobado ningún examen de buena conducta. Destrozó el parquet, volcó estanterías y se comió todo lo que encontró a su paso. Pero esperaba cada regreso como si fuera el primero, y estuvo ahí en los años más difíciles.
Ya mayor, Guti pasaba los días en la oficina. Cada día llegaba el mismo momento: Jesús sacaba una manzana y Guti se sentaba frente a él, nervioso, sin pedir nada, hasta que Jesús le daba un bocado y se la entregaba.
Cuando Guti murió, Jesús se dio cuenta de algo. Durante años había creído que se comía una manzana cada día. No era así. Él solo daba el primer bocado.
La manzana siempre había sido de Guti.
VLo que hacemos
Jesus Yuste nace de esa deuda. Collares, correas y portabolsas de cuero vacuno de verdad, sin polipiel ni laminados, cortados a mano en un taller de Ubrique. Cada costura se hace a máquina, pero la guía una persona, puntada a puntada, y las puntadas se miden. Los herrajes llegan de Italia, en metal dorado. Y el nombre se graba a fuego, en plata o en oro, sin coste: no el nuestro, el suyo.
VIEl oficio, paso a paso
- 1Se elige la pielCuero vacuno, revisado palmo a palmo antes de cortar.
- 2Se corta a manoCon cuchilla y patrón, buscando la mejor zona de cada piel.
- 3Se rebaja el bordeLa chifla adelgaza los cantos para que el collar no abulte.
- 4Se cose, guiado a manoA máquina y puntada a puntada, con las puntadas medidas.
- 5Se remata el cantoTintado y pulido, pieza a pieza.
- 6Se graba su nombreA fuego, en plata o en oro. Gratis, siempre.
VIIQuinientas piezas
Cada colección se hace una sola vez: quinientas piezas, numeradas. Al comprar recibes tu número y un certificado que lo acredita, con el nombre que hemos grabado. No queremos estar en todas partes. Queremos estar en el cuello de quien importa.
JESUS YUSTE
Certificado de autenticidad
137 / 500
- Colección
- Roma Burgundy
- Pieza
- El Collar · Burdeos · Talla M
- Grabado
- OLIVIA · en oro
- Taller
- Ubrique, Sierra de Cádiz
Un número que es solo suyo
El certificado lleva la colección, la pieza, el nombre grabado y la firma de Jesús. Con el código QR lo registras y queda guardado en nuestro libro de propietarios.
VIIICiudades para pasear
Nuestras colecciones llevan nombre de ciudad, porque un collar no se compra para quedarse en casa. Se compra para el paseo de la mañana, el café en una terraza, la escapada de mayo. La primera es Roma Burgundy: el color del vino al caer la tarde en el Trastevere.
Ubrique pone el oficio. Tu perro, el nombre.
Hay más cartas
Cartas desde Ubrique
La historia de la casa, capítulo a capítulo, en tu correo.
{{ subErr }}
{{ legalText }}
Grazie! Te mandaremos la próxima carta en cuanto salga del taller.
Solo cuando merezca la pena. Baja con un clic.