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Cuidado del cuero
El cuero bien cuidado no se gasta: se hace suyo. Con tres gestos sencillos, el collar dura años y cada paseo le da un poco más de carácter.
En el día a día
Pásale un paño seco y suave cuando lo veas con polvo o con pelo. Si tiene barro, deja que se seque y quítalo después con un cepillo de cerdas suaves: frotarlo mojado lo extiende por la piel.
Si se moja
El cuero aguanta la lluvia. Quítale el exceso de agua con un paño, sin frotar, y déjalo secar solo, a la sombra y a temperatura ambiente.
- Nunca junto a un radiador, una chimenea o al sol directo, y nunca con secador: el calor reseca la piel y la agrieta.
- Si está empapado, ábrelo y déjalo plano, sin doblar, hasta que esté seco del todo.
- Seca también los herrajes con un paño para que no queden marcas de agua.
Hidratarlo
De vez en cuando, y siempre después de que se haya mojado mucho, aplica una capa fina de crema neutra para cuero con un paño de algodón, con movimientos circulares. Deja que la piel la absorba unas horas y retira lo que sobre.
Prueba antes en una zona que no se vea, por dentro: algunas cremas oscurecen un poco el tono. Evita los aceites de cocina, los productos con silicona y las toallitas, que dejan la piel pegajosa o la manchan.
Baños, mar y piscina
Quítaselo antes de que se bañe. El agua del mar y la de la piscina, con sal y cloro, resecan la piel. Si se le olvidó, acláralo con un poco de agua dulce, sécalo como arriba e hidrátalo cuando esté seco.
Cuando no lo usa
Guárdalo en un sitio seco y aireado, mejor en su estuche o en una bolsa de tela. Nunca en una bolsa de plástico cerrada: el cuero necesita respirar.
Con los años
El cuero se oscurece y coge brillo con el uso y el sol de cada paseo. Es su forma natural de envejecer, no un desgaste. Y cuando el collar lo necesite, escríbenos a hola@jesusyuste.es: lo miramos en el taller de Ubrique.
La garantía de 3 años cubre los defectos de fabricación, no el desgaste natural ni los daños por secarlo al calor. Lo tienes en las condiciones de venta.