Paseos · Guía
Cómo medir el cuello de tu perro y acertar con la talla
Una cinta métrica, dos dedos de holgura y treinta segundos. Y lo que casi nadie cuenta: el ancho.

La mayoría de los collares que se devuelven no tienen ningún defecto: son de la talla equivocada. La buena noticia es que acertar lleva treinta segundos.
Lo que necesitas
Una cinta métrica de costura. Si no tienes, un cordón y una regla: rodeas el cuello con el cordón, marcas dónde se cruza y lo mides en plano.
Cómo medirlo
- Con el perro de pie y tranquilo, pasa la cinta por la parte del cuello donde va el collar, a media altura, no pegada a la cabeza ni bajada hacia los hombros.
- Si tiene mucho pelo, mete la cinta por debajo, pegada a la piel.
- Ajústala sin apretar y lee la medida. Mídelo dos veces: si te salen dos números distintos, quédate con el mayor.
Los dos dedos
Un collar bien puesto deja pasar dos dedos entre el cuero y el cuello. Así no le roza ni le aprieta al tragar, y tampoco se le sale por la cabeza si tira hacia atrás. En nuestra guía de tallas esa holgura ya está incluida: mete la medida del cuello tal cual.
Lo que casi nadie cuenta: el ancho
Con la talla acertada, falta el ancho. En perros pequeños, un collar demasiado ancho pesa y molesta al girar la cabeza. En perros grandes o que tiran, uno demasiado estrecho concentra la presión en una línea del cuello. Como regla, cuanto más grande y fuerte es el perro, más ancho debe ser el collar.
Casos especiales
- Cachorros: elige la talla que le deje en los primeros agujeros, para que tenga recorrido mientras crece.
- Galgos y lebreles: tienen la cabeza más estrecha que el cuello y un collar de hebilla puede escaparse. Pregúntanos antes de elegir.
- Entre dos tallas: siempre la mayor.
Y si dudas, escríbenos a hola@jesusyuste.es: antes de fabricar confirmamos la talla contigo. Si aun así no le queda bien, tienes 30 días para cambiarla, también con su nombre grabado.